MUNICH, ALEMANIA
Vida judía en Alemania, 70 años después de KRISTALLNACHT
Por: Dvora Lakein
Los días 9 y 10 de Noviembre marcan los 70 años de Kristallnacht, la noche de los cristales rotos. En esa oscura noche alemana, 92 judíos fueron asesinados, 30 mil fueron arrestados y muchos enviados a campos de concentración. Más de 200 sinagogas fueron destruidas y miles de negocios judíos fueron vandalizados. Hoy, 70 años después, Jabad opera en 15 ciudades de toda Alemania, sirviendo a La comunidad judía que reside en ellas.
Sobrevivientes de la Kristallnacht dirán que recuerdan las llamas, los incendios que cubrían las Sinagogas, el olor de las Torás quemadas mezclado con el sonido de vidrios rotos. Fue una sombría noche que quedará siempre en las mentes de los judíos alemanes.
No hay duda alguna, entonces, de que la gran Menorah que se encuentra en el centro de Munich es un símbolo tan poderoso para la comunicad Judía. “La Menorah representa el futuro de la vida judía en Alemania”, explica el rabino Israel Diskin, quien ha sido representante de Jabad en la ciudad desde 1988.
Juntos con el Alcalde Christian Ude. Diskin prende la Menorah cada Janucá. El año pasado, ambos discutieron el establecimiento de 10 Menorahs nuevas dentro de la ciudad. Ude le dijo a la multitud que en Kristallnacht se discute el pasado, pero en Janucá, se habla del futuro.
Antes de Kristallnacht, 12.000 judíos vivían en Munich. Hoy, la mayoría de los 9.000 judíos residentes ahí, son inmigrantes, mayormente de Rusia y de Israel. Muy pocos judíos propiamente de Munich o de Alemania como tal. Los judíos modernos de Munich son unidos. Los representantes de Jabad trabajan en conjunto con la comunidad y Diskin es el Rabino de la Sinagoga ortodoxa local.
Hace 20 años, antes de que Diskin llegara a Alemania, los habitantes de Munich le escribieron al Rebbe de Lubavitch buscando ayuda para el país con promesas de que ayudarían a cualquiera que enviara a Alemania. La relación entre el Rabino y su comunidad siempre ha sido cercana.
El apartamento de Diskin está justo frente a lo que fue el Hogar de Adolfo Hitler hasta 1932. Aquí es donde el piso está manchado de sangre judía, es difícil olvidar el pasado. “Al principio, era muy emocional estar aquí, cada vez que caminaba por la calle, pensaba acerca de lo que pasó en el lugar 40 años atrás”, recuerda el Rabino, “Ahora, debemos poner nuestros sentimientos de lado, para poder seguir con nuestra vida, pero nunca olvidaremos”, también expresó.
“Cada lugar que vamos, nos recuerda al Holocausto”, dice el Rabino Eliezer Chitrik. “Cada casa que pertenecía a un judío tiene una roca con su nombre grabado en ella”. Chitrik es el representante de Jabad en Nuremberg desde el año 2005. Cerca de su casa, las infames leyes de Nuremberg fueron aprobadas, prohibiéndoles a los judíos mantener sus trabajos, visitar parques públicos y hospitales y obtener buena educación.
“Cuando traemos vida judía a este lugar”, expresa Chitrik, “estamos alcanzando verdadera venganza en contra de los Nazis”. Arno Hamburger cuenta: “Los Nazis llegaron a la ciudad cuando yo tenía 10 años de edad, varios años después en 1939, escapé a Palestina y dos años después pude enlistarme en el ejército en 1941”. Desde su dada de baja en 1946, él ha vivido en Nuremberg desde entonces. Actualmente, es el presidente de la comunidad judía de la ciudad y miembro activo en las asambleas en Nuremberg.
La vida ahí, aunque es buena y vibrante, es bastante diferente de cómo era cuando Arno era pequeño. Antes de que los Nazis llegaran, Hamburger vivía una vida normal y acudían a las dos grandes sinagogas con sus 9.500 vecinos. Actualmente, existen 1.700 judíos en Nuremberg, y como en otras ciudades alemanas, la mayoría son inmigrantes de lo que era la Unión Soviética. Aunque el Judaísmo aquí es una religión oficial, reconocida por el gobierno (suscrita en la ley por el excanciller Gerhard Schroeder en el 2003), la vida aquí no es libre de preocupaciones
“Definitavamente, hay antisemitismo aquí”, admite Hamburger. “Pero nos oponemos a él y no tenemos miedo”. La semana pasada, el representante de Jabad en Berlin, el Rabino Yehudah Tiechtal y ocho estudiantes fueron intimidados por neo-Nazis. En respuesta, a este tipo de crímenes, el Parlamento votó por apoyar y proteger la vida judía en Alemania y pelear el antisemitismo en todos los niveles.
El antisemitismo de hace 70 años llenó de vidrios rotos las tiendas de dueños judíos y acabó con sus vidas. Según los historiadores, fue el catalizador que transformó la propaganda anti-judía y las legislaciones en un holocausto absoluto. En conmemoración, Kristallnacht será recordada en toda Alemania este fin de semana. En un acto conmemorativo en Munich, los jóvenes recitarán los nombres de 4500 judíos de su ciudad que fueron asesinados por los Nazis. En Nuremberg, 400 personas se reunirán en el cementerio local y verán como el alcalde honra a las tumbas judías.
Luego de que las ceremonias terminen y las memorias sean una vez más guardadas. En Munich, Diskin se concentra en el futuro con ojo en la juventud local. Él busca crear una fuerte identidad judía en ellos para así evitar lo que él llama una de las tragedias en la vida moderna judía: la asimilación.
Fuente: CHABAD LUBAVITCH GLOBAL NETWORK //
http://lubavitch.com/news/article/2024388/Jewish-Life-in-Germany-70-Years-After-Kristallnacht.html
NOVIEMBRE 2008