Cumpliendo con una de las misiones del Rebbe
Por: Sharon W.B.
En estos días visité el preescolar Or Jabad. A pesar de que tiene 30 años abierto, poco se sabe de él y de su historia. Éste nació gracias a la Sra. Chaya Perman quien guiándose por una de las misiones del Rebbe: la educación como pilar del judaísmo, decidió fundar un preescolar para niños desde los 6 meses hasta los 6 años de edad.
El pre-escolar está lleno de vida. En él se combinan la educación intelectual, la emocional y la espiritual para que así salga el niño con una formación completa. Hay todo tipo de actividades: generales, judaicas, extracurriculares... Se llevan un bagaje de conocimientos y tienen muchas experiencias que los ayudan a crecer como individuos.
Goldie Slavin lleva 10 años trabajando en el colegio y 7 como Directora del Departamento de Hebreo. Ella busca hacer que el pre-escolar sea un lugar especial para los niños. Ella comenta: “Los niños aquí son alegres, la Torá la ven como algo de ellos, es algo constante en sus vidas. Les enseñamos a los niños que aunque sean chiquitos todo lo que hagan impacta al mundo y le es significativo a D-os. El que ellos sepan que pueden bendecir a D-os es algo muy importante para sus autoestimas”.
Goldie también dice que aunque el colegio funciona muy bien, siempre están en busca de mejoras, para que los niños reciban la mejor educación posible. Nelly Klein, Directora del plantel complementa esta idea, hablándonos de la gran importancia e influencia que tiene la educación preescolar en la vida de los individuos, ya que en ella está la base de todo. Dice que hay que darles seguridad a los niños y enseñarlos a que se expresen oralmente sin temor, si estas enseñanzas las tienen desde pequeños, lo más probable es que las conserven, y les sean de mucha ayuda cuando estén más grandes.
Entre las últimas actividades interesantes hechas en el preescolar, está un encuentro mensual en el colegio de padres e hijos. Este ejercicio ha tenido muchísimo éxito por ambas partes, ya que les permite a los alumnos enseñar a los padres todos los aprendizajes que han adquirido. Es una forma de abrir la comunicación entre el hogar y el colegio muy importante.
Los pasillos del preescolar se mantienen alegres, adornados de los trabajos de los pequeños. Miriam Galante, morá de preparatorio B y maternal comenta sobre su trabajo con niños, ella dice: “Los niños transmiten mucho. Hay una interacción muy bonita: yo aprendo, ellos aprenden. Es una experiencia muy linda”. Asimismo, Nelly y Goldie dicen que trabajar con pequeños es una experiencia espectacular, ya que son personas transparentes, sinceras y auténticas que les recuerdan que la vida es muy sencilla y las llenan de alegrías.
Goldie invitó a todos aquellos que tengan niños en edad preescolar a que vayan a conocer el preescolar Or Jabad, y si les gusta pasen a formar parte de ese pequeño hogar.
