Recibiendo al mes de Adar
Jabad Lubavitch celebra un nuevo Rosh Jodesh entre mujeres
Por: Sharon W.B.
La sede Jabad Lubavitch de Altamira celebra con la comunidad la llegada de uno de los meses más alegres del año.
El Hogar Jabad Lubavitch le da la bienvenida a un nuevo Rosh Jodesh con un encuentro femenino. A las 8:00pm. del pasado jueves 6 de marzo, la sede Jabad Lubavitch de Altamira le abrió sus puertas a las mujeres de la comunidad. El propósito fue la celebración del nuevo mes de Adar.
El evento, estuvo muy alegre y bien organizado. El ambiente estaba lleno de colores. Antifaces y mini coronas de plástico, que recordaban a la reina Esther, adornaban las diferentes mesas dispuestas para las asistentes.
Luego de una calurosa bienvenida por parte de Chani Rosenblum, todas fueron invitadas a disfrutar de una rica cena de paella de mero, ensalada césar y ensalada mixta.
Después de la comida, Chani ofreció unas palabras a todas las presentes. Principalmente habló del mes de Adar, y dijo que el mazal de este mes es el daguim (piscis). Hizo una comparación explicando que éste vive en un mundo oculto y siempre tiene los ojos abiertos, al igual que D-os que continuamente nos ve y nos protege, en dónde quiera que estemos. También agregó que el mensaje de este mes: deja las preocupaciones, ocúpate de las cosas que necesitas realizar, que D-os va a estar resguardándote siempre.
Asimismo recordó la cercanía de una de las jaguim más alegres
en el calendario judío: Purim, y recalcó la importancia de realizar las mitzvots de Mishloaj Manot, Matanot Laevyonim, la léctura de la Meguilat Esther y la Seudat Purim (almuerzo de Purim). Asimismo aprovechó para invitar a todos los miembros de la comunidad a celebrar la festividad y a cumplir con todas las mitzvot en el Hogar Jabad Lubavitch de Altamira los días 20 y 21 de este mes.
AMASÁNDO
La actividad más esperada de la noche fue la elaboración de la Jalá, no sin antes recalcar que uno debe elevar un pedazo de ella antes de hacerla, para diferenciarla del pan común.
Así como cuando eran pequeñas, todas se reunieron
rápidamente alrededor de las mesas a picar un gran pedazo de masa para realizar su propia Jalá.
Chani explicó que hay tres maneras básicas de realizar el trenzado, puede ser: con tres pedazos de masa, con cuatro o con seis. Pero las dos primeras son más fáciles y menos trabajosas. Por lo cuál, la mayoría decidió probar suerte con esas.
Todas las asistentes disfrutaron bastante de la actividad, y además de llevarse sus Jalás respectivas, muchas volvieron a casa con una porción extra de conocimiento.
