Celebrando con los niños la fiesta de las luces
Janucá les trae a los pequeños diversión y aprendizajes
Un enorme Sevivón verde se divisa frente a la piscina pequeña de Hebraica. Jóvenes con un vestuario extraño pasean por las instalaciones del club, unos se refieren a sí mismos como griegos y otros como judíos.
Cada 45 minutos, un nuevo grupo de alumnos de los colegios comunitarios disfruta de las diversas sorpresas que prepararon los jóvenes bajures de la institución Jabad Lubavitch de Venezuela.
La actividad comienza con la elaboración de Janukiot, afuera del gran Sevivón de madera. Cada uno de los alumnos tiene la oportunidad de hacer y diseñar su propia Janucá para llevar a su hogar.
Luego, todos los estudiantes se preparan para una aventura, ya que al entrar al Sevivón, éste funciona como una especie de maquina del tiempo que los traslada a miles de años atrás cuando se coronó el rey Antíoco IV Epífanes, quién quería helenizar al pueblo judío.
Mientras los niños están sentados en la casa del Sevivón escuchando la historia de los judíos, que cuentan los bajurim Moshi y Levy, un bajur disfrazado de soldado griego se presenta y los interrumpe dando las resoluciones del Rey Antíoco, las cuales les impedían a los judíos cumplir con su religión.
Levy decide seguir las reglas del Rey y llevarse a una parte grande de los niños con él. A todos les pone una banda que representa a los griegos, mientras que Moshi agarra a los que quedaron y les coloca una banda que representa a los judíos.
Mientras los judíos que decidieron ser griegos se entrenan haciendo ejercicios y utilizando armas, los judíos que optaron por seguir su religión estudian Torah en secreto arduamente.
Uno del grupo de los griegos, se da cuenta de que los judíos están practicando su religión al verlos estudiando Torah y los delata con el soldado griego, el cual va a inspeccionar pero cuando llega adonde los judíos, los ve jugando Sevivón, porque éstos se habían dado cuenta de lo que pasó. Mientras el soldado busca evidencias de estudio de la Torah, se distrae y un judío le roba la espada, y lo liquida.
Después de esto, el grupo de los griegos viene a pelear contra los judíos y estos últimos con su esfuerzo logran vencerlos. Justo cuando Moshi va a derrotar a Levy con una espada, Levy pronuncia el Shema Israel y Moshi apoyado por su grupo, le da la oportunidad de hacer Teshuva. Luego todos los griegos judíos son perdonados y vuelven a su origen.
La actividad finaliza cuando Moshi les dice a los grupos que lo ayuden a buscar las jarritas que tengan aceite de oliva para prender la Janucá, y todos corren en los alrededores hasta que consigan las jarras con aceite, ya que hay algunas vacías.
Esta actividad fue posible gracias a la Institución Jabad Lubavitch de Venezuela quien la organizó para los niños del preescolar y primaria del Colegio Hebraica Moral y Luces, Sinaí y Or Jabad.
Sharon Waich B.
