Celebrando un mes más en Jabad Lubavitch

LAS MUJERES DE LA COMUNIDAD RECIBEN EL MES DE NISAN 

    El Hogar Jabad Lubavitch vuelve a ser un punto de encuentro femenino para festejar la llegada de un nuevo mes del calendario judío. 

    A las 8:30 p.m. del pasado lunes 7 de abril comenzó la celebración del Rosh Jodesh Nisan en la Sinagoga Jabad Lubavitch de Altamira. El evento organizado por Neshei Jabad, invitó a todas las mujeres de la comunidad a pasar un rato agradable y una noche diferente en la sinagoga. 

    Más de 70 personas acudieron al encuentro. Jani Rosenblum dio comienzo al evento dando unas palabras e invitó a todas las presentes a disfrutar de ceviche, ensaladas y una tradicional comida peruana llamada “Causa Limeña”. 

    Al terminar de comer, Goldie Slavin se dirigió a las asistentes para recordar la historia de los judíos en el desierto. Explicó el mérito que tenían las mujeres en esos tiempos, ya que iban al campo de batalla a curar a sus esposos, y nunca dejaron esclavizarse por los egipcios.

    Goldie también expresó que las mujeres mostraron convicción, fe y seguridad al salir al desierto. Ellas tomaron sus panderetas para festejar y agradecerle a D-os que iban a escapar de los egipcios, incluso antes de saber que el mar iba a abrirse en dos.

    Jani aprovechó las palabras de Goldie para dar la antesala a la más esperada actividad de la noche “A pintar panderetas”, en la que cada una pudo diseñar a su gusto este instrumento musical, darle color, ponerle cuerditas de diferentes tonalidades o simplemente practicar sonándola con alegría y así cuando venga el mashiaj, todas estén preparadas para agradecerle a D-os.

    Muchas de las presentes hablaron del evento. A Sary Shukrun le encantó la actividad, y disfrutó mucho el discurso de Goldie ya que siente que es importante destacar el papel del judaísmo en la mujer. Por su parte, Ruthy Kornbluth expresó su agradecimiento al Hogar Jabad Lubavitch y los felicitó por tan espectacular encuentro. 

    Al final de la noche, todas las asistentes se llevaron sus panderetas a casa, y disfrutaron de profiteroles de chocolate para endulzar la noche.